sábado, 9 de marzo de 2013

Redescubriendo Buenos Aires

La leyenda urbana dice que si te recibís de Licenciado en Letras con diploma de honor te mandan a vivir a una comunidad hippie en esta calle:


lunes, 18 de febrero de 2013

Flightstinence

Pasar dos horas surfeando las páginas de los programas de viajero frecuente a las que estoy suscrita: señal de que necesito vacaciones.

lunes, 17 de diciembre de 2012

No dejes para hoy ¡lo que puedes hacer mañana!

Hoy es uno de esos lunes de procrastinación. Como tal, me entretuve pensando en todo lo que podía hacer para no hacer lo que tengo que hacer. Que aunque no sea mucho, es demasiado para un lunes, después de un fin de semana de puro descanso. Obviamente, no hice nada de lo que pensé que podría hacer, ya que me quitaba tiempo de lo que tenía que hacer.

Así que en definitiva, hoy me pasé el día entero paveando en la oficina, resolviendo problemas minúsculos y recordando lo dura que fue mi semana pasada y lo complicados que serán mis próximos meses a nivel laboral, en pos de justificar mi haraganería de comienzos de semana. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Para verte mejor...

Cómo darte cuenta de que tu vista de lince ya no es lo que era:
  • Te maravillás con la crema anti-arrugas que compraste porque cada vez tenés menos. Hasta que te ves de cerca en el espejo.
  • Pasás veinte segundos con el brazo estirado parando un 168 que resultó ser un 80.
  • Saludás impacientemente a tu amiga que está cruzando la avenida, y te avergonzás al darte cuenta de que saludaste a otra persona. 
Cómo darte cuenta de que la vista de lince de tu amiga está peor que la tuya.
  • Mientras vos saludás impacientemente, ella saluda a otra mujer... embarazada.   

-- Sí... Creo que es hora de  hacerme lentes nuevos.

martes, 17 de julio de 2012

Por quién doblan las campanas

Si Twitter hubiera existido hace doscientos años, el inventor del reloj despertador habría sido fiel seguidor del Marqués de Sade. #reflexiones previas a mi primera taza de café del día.

jueves, 12 de julio de 2012

Hay cosas que el dinero no puede comprar...

  • Envío de título a Alemania: 80 
  • Apostilla: 36
  • Traducción al inglés y al alemán: €45
  • Legalización en el Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires: 90
  • Legalización en la Universidad de Buenos Aires: €4

Saber que los tres meses y el dinero invertidos dormirán por los siglos de los siglos en algún cajón de Puan 430: No tiene precio.

martes, 10 de julio de 2012

Bookworm: in the night away she'd fly!

Hoy me descubrí sonriendo después de que la voz recurrente de Metrovías anunciara "que la línea D Catedral - Congreso de Tucumán se encuentra momentáneamente interrumpida". Recibí su "disculpe las molestias" con un suspiro de alivio y seguí leyendo. Creo que nunca me puso tan contenta que mi viaje diario al trabajo (ya de por sí largo) durara más de lo esperado.

Es que cuando estaba llegando a la estación Callao me di cuenta de que me faltaban quince páginas para terminar Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, y las doce estaciones que faltaban no iban a alcanzarme para terminarlo.

Entre mi alegría por saber que contaba con unos minutos extra y mi nueva inmersión en el libro, me acordé de cuando tenía nueve o diez años y estaba en la escuela. En un día de invierno como hoy, solía cargar libros dentro del bolsillo del abrigo y sentarme a leer cuando salía al recreo. Generalmente llevaba uno y si estaba por terminarlo llevaba dos, y claro, al poco tiempo andaba con los bolsillos rotos de cargar tanto peso. Sí, era medio rara de chica, o medio nerd, o quizás las cosas que hacían los chicos de nueve o diez años en esa época no me divertían más que alguna novela de Jules Verne o George Welles. No sé, la cuestión es que siempre éramos dos o tres las que nos sentábamos a leer en el piso del patio, de cara al sol y con la espalda apoyada en la pared. En ese entonces, el mundo y todo lo que sucediera en esos veinte minutos de recreo podía esperar.

Hoy, mientras terminaba de leer mi libro, también.

jueves, 5 de julio de 2012

Un millón de amigos

Ser psicolingüista en país tercermundista me transformó en la persona más carismática del mundo. ¡Qué difícil conseguir sujetos pero cuántos amigos nuevos que tengo! Casi casi que le gano a Roberto Carlos...


martes, 29 de mayo de 2012

Ever thine, ever mine, ever ours.

Hoy, mientras leía en el subte pensaba: ¿qué sería de Boquitas Pintadas en la era del email, el chat y los mensajes de texto? ¿Adónde iría a parar la correspondencia de Juan Carlos y Nené si tuvieran una casilla de correo cifrada con una clave ultrasecreta? ¿De qué vivirían los personajes como Celina? A veces pienso que tanta teconología nos está privando del placer de descubrir amadas inmortales,  que la velocidad del email nos está dejando sin Romeos ni Julietas y  que el día que dejemos de existir, toda la correspondencia de las grandes y pequeñas historias de amor morirá con nosotros en el ciber espacio. Qué tristeza.

martes, 15 de mayo de 2012

Mi Pequeña Real Academia Científica

¡Scuiqui scuiqui! Onom. Sonido onomatopéyico proferido por las ratitas del laboratorio mientras las están inyectando, y causa de profundo malestar si quien las escucha está ingiriendo alimento alguno. Puede combinarse con un largo "¡Squiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiick!" que señala el fin del dolor para la rata y desencadena en inapetencia, alguna risa nerviosa o una pro- funda empatía para los testigos                                                                                     del evento.

lunes, 23 de abril de 2012

Have you finished those errands?

Apostillando una vez más. Cancillería argentina, laboratorio, consulado, correo, cancillería alemana, correo, (y si se alínean las estrellas) traductor, colegio de traductores, universidad. ¡Vivan la diversidad de lenguas, los trámites públicos y el servicio de correo! Que seguro, más que seguro nos van a hacer perder más de un día de trabajo.

domingo, 15 de abril de 2012

¡Una brújula por favor!

Anoche soñé que viajaba a Finlandia y me olvidaba toda la ropa de nieve en casa. Llamaba por teléfono a la directora del EMCL y me mandaban a comprar ropa a Holanda. Una vez ahí, veía a las holandesas andando en bicicleta con sus minifaldas y sabía que no iba a encontrar nada, que mejor irme a Alemania. En Potsdam me esperaba el dueño de mi ex-departamento para que le pagara la electricidad y me escapaba al único lugar donde encontraría un poco de calor: Sudáfrica, que en realidad en mi sueño se parecía  un poco a Barcelona y a Punta Cana. Me levanté con mucho calor, y por un rato imaginé que mi cuenta de One World derrochaba millas.

miércoles, 7 de marzo de 2012

V de "Vacaciones"

Como algunos saben, ayer volvimos de nuestras vacaciones por los bosques de Knysna. La ciudad es famosa por la playa y sus paisajes, pero además porque está en la conocida Garden Route en Sudáfrica. Lejos de los lujos y las comodidades de sus hosterías y hoteles, esta vez elegimos hacer cinco días de senderismo en el Outeniqua Trail, precedido por un día de remo en el río Keurbooms junto a Mark -amigo de S. que algun@s recordarán por su paso por Buenos Aires a fines de 2007- y su novia Sally.

Panqueques y asado de por medio, el día de remo no se hizo tan duro, y la noche en la cabaña en Whiskey Creek se convirtió en un buen reencuentro lleno de anécdotas e historias alrededor de un fogón trillado pero muy acogedor.

Al día siguiente volvimos a Knysna y partimos rumbo a nuestra cabaña en Beervlei, donde nos quedamos para empezar nuestro viaje la mañana siguiente. 




Nuestro primer día nos encontró con lluvia, pero así y todo llegamos a Windmeulnek, una cabaña en medio de las montañas, después de seis horas de caminata cuesta arriba y abajo. Y así cada día, algunos mejor que otros, pero siempre con la alegría de llegar a destino y de que con cada almuerzo y cada cena nos desharíamos de parte del peso que cargábamos. Comida y variedad en los platos no nos faltaron: desde panqueques con dulce de leche hasta curry, spaguetti con bolognesa de soja y algún que otro chocolate como premio al final del día. En Windmill descubrimos que había una casa de té cuando llegamos, juntamos los pocos rands que teníamos (no aceptaban tarjeta de débito y ni hablar de un cajero automático cerca) y nos pedimos un Nestea y una porción de torta cada uno. Imposible describir nuestra alegría.

Además de los paisajes, nos cruzamos con babuinos, cobras, serpientes, y pudimos seguir el rastro de algunos elefantes en el último tramo desde Rondebossie hasta Diepwalle.
 
En total caminamos 80 kilómetros, el úlltimo igual que el primero, con lluvia, pero cargado con un sentimiento de felicidad indescriptible.

Para los curiosos, algunas fotos más de nuestro paso por el Outeniqua Trail haciendo click acá.

miércoles, 22 de febrero de 2012

With a little help from my friends!

"Dear Caro,
                  I am sending you a big hug and some inspiration for a new ice cream type: Lindt Cranberry - Yum!" Con amigas así no hay dieta que valga. ¡Gracias Tina!

miércoles, 1 de febrero de 2012

De reversa mami...

Mis breves salidas con el auto señalan que tengo que ponerle más empeño a la reversa. El par de rayones al costado del auto, también. :-p