Mostrando entradas con la etiqueta finés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta finés. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de marzo de 2010

Mi Pequeña Real Academia Finesa (I)

Pilkkiminen: s. Acción y e- fecto de salir a buscar la  comi- da en el temible invierno finés.



Instrucciones para pescar en el hielo hacien- do click acá.

viernes, 26 de febrero de 2010

Fonetiikan goma päivat Ilomantsissa

Tengo un amigo que sabe mucho de fotos y que una vez me dijo que todos tenemos alguna "foto goma" por ahí publicada. El con- cepto es com- plicado de explicar (tal vez él pueda ayudarme), pero algunos ejemplos pueden servir: la foto al lado de un auto deportivo o de un granadero/ guardia,  o aquella sosteniéndole los genitales al David de Miguel Ángel, la autofoto haciendo ronda y mirando al piso, o la foto saltando cual publicidad de yogurt dietético... todas fotos goma.

Hoy volvimos de una conferencia de fonética en Ilomantsi, a unos 70 kilómetros de Joensuu. Lejos de nuestras expectativas, la conferencia resultó ser un tedio, ya que la mayor parte de las ponencias fueron en finés. Así que durante dos días no hicimos más que comer, domir, volver a comer, ir al sauna, salir a caminar, y tomar café. 

Hace un rato me puse a mirar las fotos que sacamos en uno de nuestros paseos. Tiempo libre, que le dicen, y alguna que otro "foto goma" dando vueltas. Como ven, la vida académica es muy seria.

Algunas fotos goma y otras más de nuestro paseo en Ilomantsi, haciendo click acá.

martes, 9 de febrero de 2010

Muchos pinos, varios libros, pero sin hijos

El otro día leí que en Finlandia se están preparando para las consecuencias del envejecimiento demográfico que está enfrentando el país. Es verdad, en un mes viviendo acá, sólo vi a una mujer embarazada, y al menos en Joensuu, gran parte de los jóvenes son de países extranjeros.

Creo que el frío y la lengua (finesa) tienen algo que ver en el hecho de que en todo el país sólo vivan seis millones de habitantes. ¿Por qué? Primero porque ponerle algo de onda al acto reproductivo no aplica en los países nórdicos. ¡Hacer un strip-tease llevaría horas! 

Los accidentes tampoco ocurren, porque las mujeres sí toman la pastilla, ¡contar los días lleva añares! Una de las conclusiones que saqué durante mis clases de finés es que cuanto más alto es el número, más largo. Así, uno es "yksi", cinco es "viisi", doce es "kaksitoista" y veintiocho... ¡"kaksikymentääkahdeksan"! (Mi regla en finés es "si el precio es largo no lo compres").

Por otro lado, nuestra profesora de finés nos dijo que los fineses no aman, ni odian y por eso apenas si usan esas palabras. Las cosas sólo les gustan o no, y hasta te lo dicen con cara de asquito. En un mundo globalizado, donde los canales de cable pasan las telenovelas latinomaericanas más melosas, eso puede resultar poco atractivo. 

El chamuyo tampoco tiene lugar en Finlandia. Cuando preguntás "Mita kuuluu?" (¿Cómo estás?), no hay que contestar "bien" o "mal", sino "Ei erikoista" (Nada especial), y se acabó la conversación. Preguntar por el estudio, el horóscopo, el barrio donde vivís, tu música y películas preferidas y llegar a invitar a alguien al cine quedan descartados para siempre, alterando indefectiblente la cadena reproductiva.